Volvo y cómo surgió una marca icónica de Suecia

 

En la década de los 20’ el interés por el automóvil eclosionó, tanto en los EEUU, gracias a Henry Ford, como en Europa. En Suecia, la fiebre se desató a partir de 1923 con una exposición celebrada en Gotemburgo, con una participación de 97 expositores.

19-11-15 Volvo y como surgió una marca icónica de Suecia

En aquellos años, en el mercado mundial, surgieron fabricantes que se dedicaban a adquirir componentes para montar vehículos con una calidad un tanto pobre, no tuvieron mucho futuro. En este contexto los fundadores de Volvo, Gabrielsson y Larson, comenzaron a fraguar la idea de producir un coche nacional de Suecia con la calidad como bandera distintiva.

Los diseños debían ser propios y con ellos contratar a los fabricantes de componentes de acuerdo con sus especificaciones. Así Volvo fue la marca icónica de Suecia y llegaron a 1926 y al año siguiente el Volvo ÖV4 era una realidad.

Un descapotable en la tierra del frío

En los años 20, los descapotables estaban de moda. Modelos como el Fiat 509 (1925), Alfa Romeo RM Sport (1922), Rolls-Royce 20 H.P. (1921), Bentley 4 1/2 L (1926), Bugatti 35 A (1926) y un largo etc., marcaron la tendencia en diseño inspirados en los coches americanos, en particular el Ford Model T.

El Volvo ÖV4, apodado Jakob, estaba basado en un diseño americano, era un descapotable de cuatro puertas y cinco plazas tapizadas en cuero. La carrocería estaba construida en chapa de acero. Los interiores, salpicadero y volante, en madera de haya.

El propulsor del ÖV4 era un cuatro cilindros de casi dos litros, 1.944 cc, que entregaba una potencia de 28 CV a 2.000 rpm. Este modelo era capaz de alcanzar una velocidad máxima de 90 km/h, aunque el fabricante recomendaba una velocidad de 60 km/h.

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