Qué tengo que saber para conducir en invierno

 

invierno

El tiempo invernal requiere hábitos de conducción distintos a los normales, ya que los agentes meteorológicos se agudizan, aumentando sus efectos, y las condiciones climáticas son mucho más exigentes y extremas.

Esta estación requiere maneras de conducción más “conservadoras” que deben caracterizarse por la adaptación de nuestra forma de conducir a esas circunstancias, debiendo estar presidida por un aumento de la prudencia, la adopción de algunas medidas “especiales” y evitar las maniobras bruscas.

Riesgos

El primero de los efectos que va a producirse, es una importante disminución de la visibilidad, ya sea por cuanto las horas de luz se reducen notablemente de una forma normal o bien, por la aparición de distintos fenómenos meteorológicos; lluvia, nieve o niebla, que la minoran drásticamente.

La combinación de esos factores climatológicos con la caída de las temperaturas, posibilita la aparición de las peligrosísimas placas de hielo que aumentan especialmente el riesgo de sufrir accidentes y que, también, hemos de tener en cuenta.

Efecto muy similar al anterior es el que produce el fenómeno del  “aquaplaning”, típico   también de estos periodos, que se ocasiona cuando las llantas pierden contacto con el asfalto debido a que el agua producida por la lluvia no puede ser desalojada del neumático, lo cual determina la pérdida de control del auto.

El viento, sobre todo cuando es racheado con intensidades variables, es otra de las cuestiones que debemos tener presentes ya que influye de una manera impredecible en las trayectorias que sigue el vehículo.

Por último, la aparición de la nieve determina una considerable falta de adherencia que, en muchas ocasiones, ha de ser suplementada con elementos mecánicos adicionales.

Consejos

Frente a esas condiciones adversas son varias las medidas que debemos adoptar. Afrontar estos períodos con una revisión mecánica a fondo es esencial, realizando especial incidencia en las luces, llantas y frenos.

La aparición de cualquiera de los anteriores fenómenos, va a suponer un aumento en los tiempos de reacción y, por tanto es aconsejable, disminuir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad. La conducción ha de ser suave y firme, evitando todo tipo de movimientos violentos.

Los neumáticos de invierno mejoraran la adherencia, intensificarán la tracción y aumentarán la efectividad en la frenada, en relación a los convencionales.

Imagen: Arguez (Flickr.com) Licencia CC-BY