Neumáticos: Pieza clave de la seguridad

 

Neumáticos Pieza clave de la seguridad FOTO

Uno de los elementos más importantes de la seguridad de un auto es, sin duda alguna, los neumáticos. En contraposición a su relevancia en dicho capítulo, las estadísticas revelan que existen graves deficiencias en su mantenimiento; sólo a un 30% de los vehículos se les revisa la presión de las ruedas cada tres meses y únicamente a un 25% se le realiza esta comprobación antes de efectuar un viaje.

 Presión

La comprobación de la presión es una sencilla operación que debemos realizar nosotros mismos debiendo, en condiciones normales, efectuarse de forma habitual todos los meses y, especialmente, con carácter previo a la realización de viajes continuados. No debemos olvidar, aunque parezca lo contrario, que aquella varía por diversas circunstancias como pueden ser los cambios térmicos, pequeños escapes que pueden producirse por las válvulas o por la existencia de micro poros en los materiales que la forman.

 

Esta medición nunca ha de realizarse con el vehículo en “caliente”, es decir lo ideal es realizarla tras una noche en que el auto esté estacionado, no debiendo recorrer más de 5 Km hasta la estación de servicio. Si por circunstancias extraordinarias nos vemos obligados a realizar esta operación tras un tiempo más prolongado de funcionamiento, es conveniente tener presente que debemos sumar 0,30 bares a la medida obtenida.

Efectos de una presion inadecuada

Una presión incorrecta incide de forma directamente en la vida útil de los neumáticos y, además, tiene numerosos efectos negativos colaterales que van; desde una elevación del riesgo de pérdida de control del auto, pasando por aumentos en el consumo de combustibles, hasta, incuso, problemas de tracción.

Equilibrado

El objetivo de esta operación es lograr el funcionamiento homogéneo de las dos partes fundamentales que constituyen las ruedas: llantas y neumáticos. Este equilibrio se consigue mediante la colocación adecuada de ambos elementos y, en su caso, la adición de unos pequeños “pesos” que realizan una compensación entre ellos.

Un incorrecto equilibrado de las ruedas tiene como “señal de alarma” una serie de vibraciones que se producen en el volante, si se deben a las delanteras, y si se detecta en los asientos, suele corresponder a las traseras; todo ello cuando se alcanzan, normalmente, velocidades en torno a los 120 Km/h.

Imagen Cortesía de Ven V (Pixabay.com). Licencia CCO