El Citroen Mehari: un todo terreno

 

El Citroen Mehari

Ha sido protagonista de uno de los cumpleaños más celebrados en el mundo del automóvil, y hasta tiene una página de fans en Facebook. Hablamos del Citroen Mehari, un vehículo de ocasión que, aunque le tocó nacer en un momento muy puntual de la historia, se ha convertido en todo un icono y un modelo de referencia.

Todavía hoy, 45 años después de ver la luz, este modelo de Citroën continúa siendo admirado y buscado por los coleccionistas y aficionados al motor. Y eso que, por su aspecto, nadie diría que podría valer tanto. Está fabricado con materiales humildes y, de hecho, en su época, fue un coche de bajo costo, aunque eso sí, descapotable.

Un auto usado en todo el mundo

Nacionalidades y padres, el Citroen Mehari puede presumir de multiculturalidad. Y es que primer creador fue francés, Citrn, pero tal vez el fabricante francés se inspirase en un modelo ya existente de vehículo vietnamita, el “Dalat”, del chileno “Yagán”. Ha sido fabricado tanto en América del Sur, en países como Argentina, Chile o Uruguay, como en Europa. El modelo americano del Citroen Mehari es pensado sobre el modelo de su antecesor, el Citroen 3CV, mientras que por su parte, es el Citroen 2CV a quien mejora en Europa.

Con un motor de gasolina bicilíndrico de 602 cc de cilindrada que utilizaban sus ancestros, los modelos 2CV y 3CV europeos y americanos variaban su carrocería, siendo construida sobre plástico en Europa, y en formato PRFV en Argentina. El vehículo europeo llegó a confeccionarse incluso con tracción a las cuatro ruedas.

Su valor histórico llega hasta terrenos bélicos, y es que el ejército francés lo introdujo en sus operaciones con unas ligeras modificaciones del sistema eléctrico, ya que su bajo peso lo convertían en un transporte perfecto para las maniobras, además del ya consabido bajo coste que caracterizaba a este Citroen Mehari, del que se fabricaron nada menos que casi cincuentarenta y cinco mil unidades.

Pero no sólo fue vehículo de guerra, su diseño ofrecía los más diversos usos, y su elaboración en plástico lo convertían en perfecto, por ejemplo, para la playa. En plena época del movimiento hippy, sus características le dieron popularidad sin distinción no sólo de uso sino también de clase social.