¿Cómo puedo estirar la vida útil del carburador?

 

El carburador es un mecanismo o aparato cuya principal función consiste en realizar la preparación adecuada de la mezcla necesaria de aire y combustible que va a hacer posible el funcionamiento del motor del auto.

Esta función es de tipo permanente, ya que no sólo se produce en el momento de “puesta en marcha”, sino que se desarrolla a lo largo de todo el proceso de funcionamiento, ya que va realizando un ajuste determinado según las condiciones operativas y necesidades, tanto de potencia como de velocidad, de la marcha; optimizando aquella mezcla a la que nos referimos.

El progreso de las tecnologías que se han ido aplicando a los vehículos durante los últimos años, y que tuvieron su origen en el campo de la aviación, sobre todo desde finales de los años 70 y principios de los 80, han propiciado, en la práctica, la sustitución de este mecanismo tradicional en los autos, por los sistemas de inyección que han evolucionado desde la de tipo mecánica a la electrónica.

Mejores técnicas

Estas técnicas presentan indudables puntos favorables frente al sistema de carburador “tradicional”; combinaciones más exactas de gasolina y aire que hacen que el consumo de carburante se reduzca  de forma importante, disminución de los elementos contaminantes derivados de la combustión, aumentos muy significativos en la potencia y en la aceleración de los autos, etc.

La vida útil del carburador puede verse estirada si adoptamos una serie de medidas, fundamentalmente, de carácter preventivo y de mantenimiento de los mecanismos. Así, la primera medida que debemos adoptar es la de su limpieza; pensemos en la cantidad de pequeños fragmentos de combustible que quedan adheridos y se acumulan, lo cual va a suponer una merma en su rendimiento durante el proceso, que habrá de realizarse de forma periódica.

Sustituir filtro de aire

La vida del carburador, también, se verá estirada, si realizamos la sustitución del filtro del aire, cuya función es la máxima retención de elementos nocivos para aquel maximizando el flujo de aire entrante, aproximadamente, cada diez mil kilómetros.

Hemos de aludir, por último, a lo que se denomina “sincronización”; se trata de un proceso de ajuste que va a permitir que la mezcla de aire y carburante que pasa a los cilindros sea lo más homogénea posible.